Historia de Ánimas de Ciegos

El historial de esta Cofradía, cinco veces secular, se remonta indudablemente a las postrimerías del siglo XV.

Conquistada la Ciudad de Málaga por los Ejércitos de los Reyes Católicos el 18 de Agosto de 1487, sus propósitos subsiguientes fueron que los árabes habitantes de la ciudad se convertirían al Catolicismo. Trataron de atraerlos por todos los medios sin llegar a la fuerza, y para ello dispensárosles gracias especiales, muchas de las cuales aceptaron y en otras pusieron determinadas condiciones de las que había que dimanar la Cofradía que historiamos.

En efecto, al ser reconvencido para la conversión y darles maestros experimentados para instruirles en la Religión, sólo aceptaron estas facilidades con la condición precisa de que las personas encargadas del magisterio, que debían adoctrinar a las mujeres musulmanas, habían de ser ciegos, con el objetivo de que no pudiesen verlas.

Accediendo los Soberanos para no perder la ocasión propicia que se les brindaba. Con este motivo, se le solicitó la cooperación de personas invidentes, que patrocinada por los Reyes Católicos, fundaron la Cofradía para alcanzar los intentos de conversión bajo la advocación del Santísimo. Cristo de Ánimas de Ciegos.

En un principio se estableció la Hermandad en una Ermita edificada en lugar próximo al Convento de la Victoria de los Religiosos mínimos de San Francisco de Paula. Hoy Parroquia del mismo nombre, y en aquel lugar se comenzó a venerar un lienzo de las Benditas Ánimas del Purgatorio.

Hasta mediados del Siglo XVI no abandonó la antigua Ermita para establecerse legítimamente en el Convento de San Luis el Real de Religiosos Franciscanos.

El 5 de Marzo de 1649 encargó la Hermandad un hermoso crucifijo de talla al imaginero Pedro de Zayas; dicha imagen es la misma que conserva la Cofradía en la actualidad.

Después de la exclaustración en 1835 se trasladó a la Iglesia de la Concepción y, finalmente en 1895 a la de San Juan, donde reside en la actualidad Fusionada con las Cofradías de Nuestro. Jesús de Azotes y Columna, Santa Vera+Cruz y el Santísimo Cristo de la Exaltación.